Alrededor de Jokhang

Hay pocos enclaves en el mundo que transmitan las sensaciones que se viven alrededor del templo de Jokhang. No es paz ni es harmonía, quizá sea una emoción para la que los occidentales no tenemos palabras.

Allí estuve por dos días, dando vueltas al templo, como los demás peregrinos, solo que en lugar de llevar el rodillo tibetano, en mi mano colgaba mi cámara de fotos. Estaba absorto por tal espectáculo de gente rezando, arrodillándose, andando. Sin otro pensamiento que el de sus oraciones. Incienso quemado inundando todo el ambiente, el silencio de palabras y el murmullo de miles de personas girando a tal singular templo.

Así el Templo de Jokhang ha estado recibiendo devotos por casi mil quinientos años. El templo que ensombrece por completo el Palacio de Potala, el cual se encuentra a varios cientos de metros.

Central, un día cualquiera

Una mañana en el distrito de Central en la isla de Hong Kong, abrumado por el tránsito de gente, todos dentro de su caparazón protector, mostrandose insensibles unos con los otros pero todos juntos, formando un cuerpo complejo, un fluir incesante como si de la sangre de la ciudad se tratase. Sangre que inundaba todos los rincones de la ciudad a través de las arterias, venas y vasos capilares en forma de callejuelas entre construcciones de acero y cristal.

Ahi estaba yo, sin prisa, ajeno a cualquier implicación, enmedio de todos ellos como observador. Sin enfocar mi atención a ningún aspecto de lo allí presente pues me sentía sobrepasado por tanto estímulo externo. Así caminé por el distrito de Central un día cualquiera de Febrero de 2015.

Buddhist stupa in the Tibetan part of Sichuan province sited in natural environment by foggy cloudy mountains

Viaje al lejano oeste, Garze

Fotos de mi viaje en 2020 al oeste de Sichuan.

Garze es un lugar donde el tiempo pasa más despacio que en el resto del mundo, donde las carreteras se quiebran por llegar y los viajeros que conseguimos hacerlo, quedamos maravillados por los paisajes y la vida de tradiciones puramente tibetanas en esta pequeña ciudad.

Garze ha envejecido en la forma que lo hacen los enclaves que han luchado por resistir el paso del progreso. Muchas de sus viejas casas han desaparecido y ahora sus reconstruidos edificios son completamente insulsos y sin pizca de identidad. Las marañas de cables tapan el cielo, esas calles casi sin terminar y las obras constantes de remodelación que nunca se acaban. Aun así, todavía se puede ver el monasterio budista de Kandze a lo alto de una ladera, y grandes montañas rodeando el valle donde se encuentra la ciudad.

Garze es un pueblo tibetano cerca de la frontera con la provincia autónoma del Tíbet y su población es casi enteramente tibetana donde se siente su religion y tradiciones por todas las calles. Es un espectáculo diario que no estoy seguro cuanto perdurará en el tiempo. Solo doy gracias por haber estado allí a tiempo de ver tal espectáculo cultural

Lejos del turismo en Battambang

Decidí pasar por Battambang desde Siem Reap, sabía que iba a ser una experiencia de lo más original pues no tenía indicios de que la tercera ciudad más grande de Camboya fuera a ser muy turística. Las comodidades fueron mínimas en mi estancia pero eso nunca me importa si el viaje merece la pena.

La parte antigua de la ciudad todavía mantenía la estructura de los edificios coloniales franceses pero con un sentir del tiempo que lo hacía todavía más interesante. La gente, distante al extranjero, como en todo el país siempre fue amable conmigo y me resultó muy fácil entablar complicidad con ellos al realizar mi reportaje. Aquí podéis disfrutar unas cuantas fotos de tan especial lugar.